¿Qué es la obesidad?

La obesidad es una enfermedad crónica caracterizada por una acumulación excesiva de grasa corporal que puede afectar a la salud. Se diferencia del sobrepeso, que hace referencia a un peso por encima de lo considerado habitual sin alcanzar los criterios de obesidad.

Es una condición multifactorial: en ella intervienen factores genéticos, hormonales, metabólicos, conductuales, ambientales y emocionales. No depende solo de la voluntad de la persona, y reducirla a "comer mucho" o "no moverse" es tan inexacto como injusto. Por eso un abordaje eficaz casi siempre necesita más de una disciplina.

  • Señales de Alerta

    • No hay una única forma de saber cuándo es momento de pedir ayuda, pero estas son algunas situaciones en las que el acompañamiento psicológico marca la diferencia:

      • Comer en respuesta a emociones (tristeza, ansiedad, estrés, aburrimiento) y no al hambre.

      • Episodios de comer mucho con sensación de pérdida de control. Trastorno por atracón

      • Ciclos repetidos de dietas restrictivas seguidos de recuperación del peso perdido.

      • Baja autoestima, ánimo bajo o ansiedad ligados al peso o a la imagen corporal.

      • Sensación de que "lo he probado todo" y no consigo mantener cambios sostenibles.

      • Relación con la comida que ocupa gran parte de los pensamientos y de la energía del día.

      • Aislamiento social, evitación de actividades o de planes por el peso o la imagen.

El componente emocional: lo que tratamos en usta.

Una parte importante de los problemas con el peso tiene que ver con cómo gestionamos las emociones. Tristeza, ansiedad o estrés llevan, en muchas personas, a comer más o a comer de una forma que no responde al hambre, sino a la necesidad de calmar algo por dentro. Lo que hacemos y no hacemos con la comida muchas veces se deriva de cómo pensamos y de cómo nos sentimos.

Esto tiene una consecuencia clara: si no se trabajan las emociones, los cambios alimentarios a corto plazo difícilmente se sostienen en el tiempo. La persona puede perder peso en una dieta y recuperarlo después, una y otra vez, porque la base emocional sigue ahí.

La obesidad se acompaña con frecuencia de ánimo bajo, baja autoestima y, en algunos casos, depresión. Esa relación es bidireccional: el malestar emocional cambia los hábitos alimentarios, y el peso y el estigma asociado generan a su vez más malestar emocional. Romper ese círculo es uno de los objetivos del abordaje psicológico.

Un objetivo realista

El objetivo no es alcanzar un peso ideal a corto plazo: es construir una relación sostenible con la comida y con el propio cuerpo, tratando lo emocional y lo conductual al mismo tiempo. Esa es la única forma de que los cambios se mantengan.

Una primera consulta no compromete a nada y es la mejor forma de saber qué está pasando y qué se puede hacer.

Preguntas frecuentes

¿La obesidad es solo una cuestión de fuerza de voluntad?

No. Es una condición multifactorial en la que intervienen factores genéticos, hormonales, metabólicos, emocionales y de entorno. Reducirla a la voluntad es injusto y, sobre todo, ineficaz: no es así como se trata.

¿Qué relación hay entre obesidad y trastornos alimentarios?

La obesidad no es un trastorno de la conducta alimentaria, pero puede coexistir con trastornos como el trastorno por atracón. Por eso un abordaje psicológico ayuda a identificar qué está sosteniendo el problema y qué tipo de trabajo necesita cada caso.

¿Puedo pedir cita aunque ya esté siendo tratado por mi médico?

Sí. El acompañamiento psicológico es compatible con cualquier tratamiento médico o nutricional que ya estés siguiendo, y muchas veces es lo que falta para que los cambios se mantengan.

Cómo abordamos la obesidad

En usta. abordamos la obesidad desde una mirada que integra cuerpo y mente, con un equipo multidisciplinar de psicología, medicina y nutrición.

El trabajo se centra en la relación entre las emociones y la comida, en recuperar pautas alimentarias sostenibles —lejos de las dietas restrictivas que generan el efecto rebote— y en mejorar la autoestima y la relación con el cuerpo. El objetivo no es alcanzar un peso ideal a corto plazo, sino construir una relación sana y sostenible con la comida.