Ponencia sobre los trastornos de la conducta alimentaria
La UPSA Resalta el Papel de sus Directivas en una Jornada sobre Trastornos de Conducta Alimentaria en Adolescentes
La Universidad Pontificia de Salamanca (UPSA) ha celebrado hoy la I Jornada Interdisciplinar de Conocimiento y Estrategias en Trastornos de Conducta Alimentaria (TCA), un evento que reunió a especialistas y estudiantes en el Aula de Grados para abordar el tratamiento y prevención de estos trastornos en adolescentes. Este encuentro, organizado por la Facultad de Ciencias de la Salud y el Centro de Enseñanzas Propias (CES), también puso el foco en el papel de la comunicación interdisciplinar y las perspectivas futuras de la educación en TCA.
Un aspecto destacado de esta jornada fue la activa participación de María Teresa Maide Santos, directora clínica de la Unidad Salmantina de Trastornos Alimentarios (USTA), y de Isabel Domínguez Toranzo, directora general de la misma unidad. Ambas lideraron el enfoque integral y ético promovido en el evento, subrayando la necesidad de abordar los TCA desde una visión holística y comprometida.
Una Jornada Inaugurada con Reflexión y Compromiso
La inauguración estuvo a cargo del vicerrector de Ordenación Académica, Profesorado y Calidad, Francisco José Álvarez García, y de la vicedecana del Grado en Nutrición Humana y Dietética, Carmen da Casa Pérez. Álvarez García destacó que los TCA son "uno de los mayores desafíos que enfrentamos como sociedad en el ámbito de la salud mental y física", mientras que Da Casa Pérez subrayó que esta jornada simboliza un esfuerzo colectivo por mejorar el bienestar de los adolescentes, una etapa crítica de desarrollo.
Liderazgo en el Abordaje de los TCA
La jornada incluyó la intervención de María Teresa Maide Santos, quien aportó una perspectiva clínica y científica fundamental. Como directora clínica de la USTA y profesora de la UPSA, Maide Santos remarcó la gravedad de los TCA y la necesidad de visibilizarlos con motivo del Día internacional de la lucha contra los TCA, que se celebra mañana, 30 de noviembre. En su intervención, enfatizó que el tratamiento debe ser interdisciplinar y centrado en el paciente, combinando esfuerzos psicológicos, nutricionales y educativos.
Por su parte, Isabel Domínguez Toranzo, directora general de la USTA, participó en un coloquio que subrayó la importancia de la comunicación entre psicólogos y nutricionistas en el manejo de estos trastornos. Domínguez Toranzo resaltó que “el trabajo conjunto y la construcción de un lenguaje común entre especialistas son fundamentales para proporcionar una atención de calidad a los adolescentes afectados”. Su liderazgo estratégico fue clave para el éxito del evento, alineando el enfoque institucional con el compromiso social de la UPSA.
Contribuciones Académicas y Experiencias Personales
La directora del Servicio de Asistencia Psicológica Sanitaria (SAPS), María de los Ángeles Gómez Martínez, inició las ponencias con un análisis detallado de los componentes psicológicos en el tratamiento de los TCA, diferenciando conceptos clave como nutrición, alimentación y conducta alimentaria. Posteriormente, la nutricionista y profesora de la UPSA, Olga Hernández de Matías, expuso el papel esencial de los dietistas-nutricionistas, destacando principios educativos no restrictivos y de restructuración cognitiva.
Uno de los momentos más impactantes de la jornada fue el testimonio de una ex paciente, quien compartió su experiencia personal y tratamiento, ofreciendo una valiosa perspectiva sobre los desafíos y avances en la recuperación.
Reflexión y Compromiso Futuro
La mesa redonda sobre educación sanitaria, moderada por Carmen da Casa Pérez, concluyó el evento con la participación de profesoras y expertas de diversas disciplinas, incluyendo a la psicóloga del SAPS, María del Carmen de la Cerda, y a la estudiante de Psicología, quien aportó una visión juvenil y sensibilizadora.
La jornada fue una muestra del compromiso de la UPSA, liderado por figuras clave como María Teresa Maide Santos e Isabel Domínguez Toranzo, por abordar los trastornos de conducta alimentaria desde un enfoque integral que combine ciencia, educación y empatía. Estas directivas no solo representaron el rigor académico de la institución, sino también su vocación por construir un entorno que favorezca el bienestar de los jóvenes en nuestra sociedad.