La Anorexia Nerviosa es un trastorno de la conducta alimentaria  (TCA) que se caracteriza principalmente por un rechazo a mantener el peso corporal igual o por encima del valor mínimo normal considerando la edad y la talla  (aunque no podemos tomar este criterio de índice de masa corporal -IMC- exclusivamente para determinar si estamos o no ante un caso de TCA), por un miedo intenso a ganar peso o a convertirse en obeso, incluso estando por debajo del peso normal y por una alteración de la percepción de la silueta corporal, exageración de su importancia en la autoevaluación y/o negación del peligro que comporta el bajo peso corporal.

Podemos hablar de diferentes tipos de Anorexia en función de sus principales manifestaciones conductuales:

Anorexia tipo purgativo: durante el episodio de anorexia nerviosa, el enfermo recurre regularmente a atracones o purgas (por ejemplo, provocación del vómito o uso de laxantes ).

Anorexia tipo restrictivo: durante el episodio de anorexia nerviosa, el enfermo reduce el aporte calórico por cada  ingesta.


 

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SEÑALES DE ALERTA

Cuando hablamos de Anorexia Nerviosa, o de cualquier trastorno de la Alimentación en general, nos referimos a enfermedades mentales graves con repercusiones a nivel orgánico y conductual. Algunas de las características o señales de alarma a tener en cuenta más frecuentes y significativas son las siguientes:

    • El objetivo de peso que se plantea, si lo dice, está fuera de los límites de la normalidad, por ejemplo, pueden querer llegar a un peso que equivalga a un 14 de IMC. A pesar de ello, normalmente nunca se sienten satisfechas con el peso conseguido. No podemos tomar el criterio del IMC SOLO para determinar si estamos o no ante un caso de TCA
    • Renuncian a cualquier cita social que implique comer aunque estén en un peso muy bajo.Obliga a los demás a comer como ella o más. Está muy pendiente de lo que comen los demás e incluso quiere llevar el gobierno de las tareas culinarias de la casa y la compra de la comida para toda la familia.
    • Respuesta muy agresiva ante cualquier comentario que hagan los demás sobre su manera de comer o cuando se les lleva la contraria en cualquier tema. Cuidado con confundirlo con reacciones “propias” de la adolescencia.
    • Su forma de comer es muy peculiar; corta en exceso, manipula, separa, quita la grasa con papel de cocina o esconde comida.
    • Aumenta el consumo de tabaco, bebidas light, agua, caramelos sin azúcar y otros productos para controlar el hambre.
    • Se empieza a interesar en exceso por los temas de nutrición, calorías, recetas y temas de cocina. Le gusta cocinar para toda la familia, aunque luego no lo prueba.
    • Muchas veces llegan a adquirir una postura muy dominante en todo el sistema familiar. La familia acaba haciendo lo que la paciente quiere para evitar “problemas, broncas o que se ponga “así”.
    • Empiezan a hacer mucho ejercicio físico en solitario. Lo habitual es decantarse por andar, aunque también pueden ser actividades como subir escaleras, saltar, bailar en casa, hacer abdominales y abusar del ejercicio en el gimnasio. Lógicamente, estas prácticas también están envueltas de mentiras y manipulación para que la familia pueda excusarla.
    • Hay que decir que, en ningún caso, el hecho de tener alguno de estos síntomas confirma, por sí solo, que se padezca un trastorno alimentario.